El maracuyá es originario de la región amazónica del Brasil, de donde
fue difundida a Australia, pasando luego a Hawai en 1923. En la
actualidad se cultiva en Australia, Nueva Guinea, Sri Lanka, Sudáfrica, India,
Taiwan, Hawai, Brasil, Perú, Ecuador, Venezuela y en Colombia.
El fruto está compuesto de 50% a 60 % de cáscara, 30% a 40% de
jugo y de 10% a 15% de semillas. Es rico en ácido ascórbico y
carotenos. El fruto madura cuando ha concentrado los azucares en su
totalidad y cambiado su color.
Puede consumirse de varias formas:
Como fruta fresca o en jugo.
Refrescos, néctares, yogures, mermeladas, helados, enlatados y
mermeladas.
Se usa en la repostería como por ejemplo: cheesecake de maracuya,
pudín de maracuya, tortas, queques.
En la industria se utiliza la pulpa para mezclarla con otros jugos de
fruta (granadilla, piña) y elaborar nuevos productos que han sido
puestos en el mercado
Es el método más simple y más usado, pero trae como consecuencia
una gran variabilidad en el orden genético del material obtenido,
debido a la polinización cruzada, por lo tanto las plantas
obtenidas no serán idénticas a la planta madre, pero a la vez
existe un menor riesgo de incompatibilidad por la misma variabilidad.
Las plantas producidas por este sistema son más vigorosas y
presentan una vida más larga que por esqueje.
Para obtener la semilla, se retira la pulpa, luego se fermenta en un
recipiente durante tres días, se lavan y secan a la sombra, además de
que se mezclan con un producto a base de Thiram; el semillero se
realiza a través de siembra directa en bolsas de plástico o en camas,
siempre utilizando un techo tipo de vegetación para evitar la incidencia
del sol de forma directa. Para el trasplanté se construyen pequeñas
zanjas de 40 x 40 x 50 cm de profundidad, integrando de 2 a 3 kg de
gallinaza y 200 gr de superfosfato simple.
Se siembran tres semillas por bolsa y se colocan a un centímetro de
profundidad, luego se cubre con granza de arroz para guardar
humedad e impedir que el golpe del agua descubra a las semillas.
Para producir 1000 plantas se necesitan 70 gramos de semilla.
Como el maracuyá es una planta trepadora, se necesita construir
estructuras que permitan su desarrollo y que dé una buena distribución a
las guías. Para el maracuyá amarillo se recomienda utilizar espaldera y no
ramadas, ya que esta última dificulta la aplicación de pesticidas y podas.
Los sistemas que se pueden utilizar son: ramada, espaldera vertical y
espaldera en “T”, ésta última con una pequeña modificación se convierte
en espaldera en cruz.